Innovación: Cómo sacar las mejores ideas de tu equipo de trabajo.

Generar innovación en tu empresa no se trata de inventar el nuevo iPhone. Basta con mejorar tu producto o servicio para que tus clientes lo valoren. ¿Y quienes tienen las ideas para hacerlo? Tu equipo de trabajo! Sólo hay que escucharlos.

 

Una de las cosas que saltan cuando hacemos workshop con pequeñas empresas, (y otras no tanto, debemos decirlo) es que al realizar ejercicios de innovación y búsqueda de mejoras en sus productos y servicios, suelen decirse “porqué no se me ocurrió antes”.

Si eres el fundador de la empresa, directivo o tienes a cargo un equipo de trabajo, en este artículo queremos invitarte a trabajar una dinámica con tu equipo y que compruebes por ti mismo el enorme potencial que tiene sentarse a pensar nuevas ideas siendo un agente de inspiración y motivación para la gente de tu empresa. No te pedimos inventar el nuevo iPhone, sólo que te des la oportunidad de probar la impresionante capacidad desaprovechada que todo equipo de trabajo tiene. ¿Cómo hacerlo?

Te presentamos un ejercicio desarrollado por la consultora Lisa Bodell, fundadora de FutureThink y autora del best seller “Kill the Company”. Te darás cuentas que al final, la innovación tiene más que ver con tus acciones que con la creatividad misma. 

Aquí te lo explicamos en 8 simples pasos.

1. Reúne a un equipo de trabajo.
Junta en una sala a todos aquellos que tengan ganas de participar. Desde tus ejecutivos más cercanos hasta aquellos funcionarios que sueles pasar por alto. Luego forma grupos de no más de tres personas y que ojalá, vengan de áreas distintas dentro de tu empresa.

2. Dale a cada grupo 10 minutos para para responder esta pregunta:
Si pudieras eliminar (o cambiar) todos los procedimientos estúpidos que se interponen en dar un buen servicio a tus clientes, o simplemente en hacer bien tu trabajo, ¿cuáles serían y qué harías a cambio?

3. Luego… hazte a un lado.
Y asegúrate que no estés delicado de cutis ese día porque lo más probable es que muchas de esos “procedimientos estúpidos” hayan sido ideas tuyas. Es particularmente importante que generes el ambiente de distensión y confianza para que tu equipo sea sincero y asertivo. Decir “está todo bien” por temor o porque no perciben buena recepción a críticas, no hará un ejercicio eficiente.
Por otro lado, si el equipo pide más de 10 minutos (seguro que así será) concédeles el tiempo que requieran. Es una forma de estimular la importancia del ejercicio y la confianza en que con éste, las cosas pueden cambiar.

4. Pídele ahora a cada uno que escriba una proposición para mejorar el producto o servicio en un Post It.
Debes disponer de una pizarra o un espacio en la pared de la sala de reuniones y dibujar dos ejes. Uno vertical que va de “Más fácil de implementar” a “Más difícil de implementar” y otro horizontal que va de “Mayor impacto para el cliente” a “Menor impacto para el cliente”.

Tendrás cuatro cuadrantes como resultado: Difícil de implementar y poco impacto, difícil de implementar pero alto impacto, fácil de implementar pero bajo impacto y finalmente, fácil de implementar y alto impacto.

La idea es que en un trabajo en equipo, se vayan colocando los Post It con la propuesta de cada integrante en alguno de los cuatro cuadrantes. La discusión debe conducirse para que sea asertiva. Todos defenderán su proposición pero deberá ser el grupo, con altura de miras, quien defina en cuál cuadrante va cada Post It.

5. Habla sobre resultados y conduce el proceso.
En la dinámica de esta reunión, algunas proposiciones saldrán más de una vez. Otras serán colocadas por una sola persona. Habrán algunas fuera de toda lógica y muchas que son más de lo mismo. No intervengas con juicios ni emitas veredictos. Deja que el proceso fluya y que los participantes se sientan cómodos de entregar sus propuestas.

6. Haz que el equipo escoja algunas proposiciones del cuadrante “Fácil de implementar/Alto impacto” y resuélvanlos en el acto.
Llega la hora en que focalices al equipo en acciones concretas ahora y ya. Prueba con ello tu disposición al escuchar, al cambio real y entender que tu compromiso con mejorar los procedimientos hacia los clientes son de verdad. Son un hecho. Y resolver “ahí y ahora”, como dijo un ex-presidente una vez, significa tomar decisiones, definir acciones y asignar responsables en ese momento.

7. Y por cierto… no detenerte ahí.
Las ideas y proposiciones que se ubicarán en los tres cuadrantes siguientes serán menos posibles de resolver en el acto. Hagan una selección con el equipo y enfóquense en una lista de ellas para hincarles el diente. La mayoría, (sobre todo las ubicadas en “Más difícil de implementar pero mayor impacto” y “Más difícil de implementar y menor impacto”), requerirán efectuar cambios necesarios en el proceso de trabajo. Cualquier cosa que hagas en agilizar el proceso y darle tiempo a tu equipo para que se encarguen del trabajo real de la empresa valdrá a pena. Y lo más importante: haz saber a todos cuando cada uno de esas proposiciones hayan sido resueltas. Hará que la orgamización perciba la seriedad con la que estás tomando la participación de tu equipo en el management de tu empresa y lo importante que resulta para generar cambios positivos.

8. Y mantén abierto el diálogo.
Cuando tu equipo y empleados se dan cuenta que estás tomando en serio sus aportes, no necesitarás estar creando “instancias” de innovación especiales ni motivarlos en jornadas de brainstorming para pedirles “más creatividad”. Mientras más abierto estés al diálogo permanente y actúes con hechos concretos, más se dará la costumbre de ver a alguien de tu empresa entrando a tu oficina y presentarte ideas que pueden ser de un enorme valor.

La innovación y la creatividad en las empresas tienen mucho más de acción que de pensamiento, aunque nos han educado para pensar lo contrario.

 

 

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.