Innovación: Menos blah blah. Más ideas y más claridad!

Uno de los buenos libros sobre Visual Thinking y desarrollo creativo que han llegado a nuestras manos es el del consultor norteamericano Dan Roam. El título habla por si solo: “Blah, Blah, Blah: Qué hacer cuando las palabras no funcionan”

¿De qué se trata? Muy simple. De enseñar a pensar con dibujos. Tal cual. Resulta que las personas aprendimos a dibujar antes que a escribir. Por algo los hombres prehistóricos usaron las paredes de las cavernas como medio de expresión bastante antes que inventáramos la escritura. El problema es que después vino la ingeniería verbal y a partir de ahí, nos dio por entendernos a puras palabras, nos enamoramos del lenguaje más de la cuenta (yo soy un terrible exponente de eso…) y nos creímos el cuento de que todo se arregla con una conversación.

Y ahí vino el invento letal: Las reuniones. Nos dio por reunirnos alrededor de una mesa varias horas del día a conversar y conversar sobre distintos temas y la más de las veces salimos de ahí más perdidos de lo que entramos. Tanto que empresas como Procter & Gamble tiene instructivos muy visibles en sus salas de reuniones sobre cómo hacerlas cortas y efectivas. Pero nos cuesta.

¿Por qué con dibujos?

Dan Roam comienza presentándonos el Blahblahmetro. Un simple artefacto que nos permite detectar cuando la comunicación de las personas comienza a perder claridad en el mensaje y se empieza a contaminar con un exceso de palabras que termina por hacerlo difuso o derechamente se hace con la intención de confundir a la audiencia. Los políticos bien saben de eso. Luego nos “alfabetiza” con un método para aprender a transformar las palabras y conceptos en dibujos simples. De servilleta. Si quieres aprender tú, aparte del libro, te invito a visitar su sitio web “The Napkin Academy” (La Academia de la Servilleta) donde el propio Dan Roam te enseñará a hacerlo. 

Nuestra tendencia al exceso de texto puede ser poético pero muy malo para la comunicación efectiva. ¿Qué nos dice Roam? Que si hacemos una adecuada continencia verbal y lo equilibramos con el desarrollo de nuestro cerebro visual (ese que se quedó rezagado después de la irrupción del verbo y que es parte de nuestro setting neurológico), conseguimos claridad, foco y efectividad en los mensajes. Usarlo en nuestras reuniones o presentaciones hacen más eficientes las conversaciones y ayudan a evitar esas juntas ejecutivas donde no sentimos que no llegamos a nada.

Mira uno de los muchos artículos publicados en inglés.

Los seres humanos somos visuales. Estamos diseñados para reconocer imagenes y de hecho, nadie nos enseña a dibujar y sin embargo cualquier niño lo comienza a hacer de forma instintiva. El lenguaje y la escritura, sin embargo, no lo son y la prueba de ello es la factura que debemos pagarle a un colegio todos los meses.

Bla, Bla, Bla es un extraordinario manual para aprender a reutilizar nuestro pensamiento visual. Los efectos son muy potentes y por algo la gran tendencia del mundo de la innovación hoy es el Visual Thinking. 

 

 

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