Ideas y creatividad:¿De dónde vienen y las puertas que llevan a ellas?

El Best Seller «Where the good ideas come from» de Steven Johnson da una potente visión sobre los factores que llevan a la creatividad y la innovación.

 Fuente del Video en You Tube: http://veronicavera-factorhumano.com/?p=1889

Durante los últimos días estoy leyendo el libro de Steven Johnson, “Where the good ideas come from”, especie de blockbuster literario que encontré en una librería de Boston. Aunque aun estoy en las primeras páginas, me saltan las primeras líneas para compartir. O como decía un amigo mío como chiste cuando daba con algo interesante: “voy a escribir sobre eso…”

Johnson comienza hablando de un interesante concepto extraído de las teorías del  biólogo evolutivo norteamerico Stuart Kauffman, llamado “The Adyacent Possible”. Este concepto, acuñado en el ámbito de la Biología Evolucionista Darwiniana, forma parte de una de las tesis rectoras del libro de Johnson. El patrón principal encontrado en el proceso de evolución biológica en los organismos vivos, es el mismo que se encuentra en uno de innovación tecnológica.

Un patrón que en términos simples, se refiere a que la evolución, biológica o tecnológica, ocurre paso a paso a través de la abertura de nuevos espacios de entendimiento y que resultan de un proceso natural de evolución. Johnson usa la metáfora de una primera habitación pequeña que posee una puerta, la que a su vez, nos hace pasar a otra habitación más grande y que posee otras dos puertas. Esas dos puertas nos hacen pasar a habitaciones más grandes y que poseen dos puertas y así sucesivamente. Lo que se desprende, es que así como intentar llegar a las habitaciones grandes sin partir por las pequeñas, las innovaciones siguen el mismo principio: cada “habitación” que vamos abriendo nos llevan a nuevas posibilidades y que las grandes ideas e innovaciones resultan de la apertura de puertas en forma secuencial. La puerta adyacente nos lleva a otra puerta adyacente. O dicho en simple: una cosa lleva a otra cosa, y así.

Johnson nos habla de inventos en los que sus inventores tenían la visión de cierta tecnología pero que a pesar de dedicar sus vidas a su desarrollo, no lograron hacerlo. ¿Por qué? Las grandes ideas, al igual que las primeras células que se desarrollaron en el planeta, son producto de un “ambiente” adecuado para crecer y combinarse con otras para dar paso a organismos más evolucionados. Esos “ambientes” tienen que ver con un entorno apto para permitir la vida de esas innovaciones. Así como los aminoácidos combinados permitieron el desarrollo de las mitocondrias, y con ellas, hicieron viable la aparición de las primeras células, hay ideas que aunque tengamos la visión de ellas, requieren de ciertos avances previos para ser viables.

Esa “adyacencia posible” explica el éxito de inumerables emprendimientos, como su ausencia también lo hace en una gran cantidad de inventos fallidos que quedaron en el camino.

La aparición de You Tube cambió la web para siempre al transformarla desde un formato de texto e imágenes hasta uno donde el video es el medio troncal. Varios innovadores tuvieron la idea de un You Tube. Gracias al desarrollo alcanzado por el “Adobe Flash Video”, una capacidad de banda ancha poderosa y globalizada y el continúo crecimiento en la capacidad de los procesadores computacionales, entre muchas otras variables, que recién en 2005 Chad Hurley, Steve Chen, and Jawed Karim dispusieron del “ambiente” propicio para desarrollar el sitio y hacerlo exitoso. Se sabe de varios desarrolladores que tuvieron esa intención en los meses anteriores al 2000, poco antes del reviente de la burbuja punto com. Dicho en pedestre, el horno no estaba para bollos.

Este patrón indica también porqué el desarrollo de las grandes ideas no sucede de la noche a la mañana como nos gusta pensar. Ese “Eureka” que solemos creer sucede con los inventores no es real. La verdad, es que todo invento es resultado de un proceso evolutivo que se explica desde que se literalmente, se inventó la rueda y de hecho, las ideas más fundamentales toman un largo tiempo en evolucionar hasta ser viables y adoptadas.

El caso de Tom Berners-Lee, creador de la World Wide Web, apunta Johnson, no surgió en su cabeza en un comienzo de la forma actual como la conocemos. No se levantó un día y antes de ponerse las pantuflas dijo algo así como “…y que pasaría si inventamos una red que una todos los computadores del mundo, y se comparten contenidos, y se hacen blogs y después puede haber un sitio de compras on line, y ta y ta y ta…”

En los hechos, Berners-Lee trabajaba en un sistema innovador de administración y acceso de archivos. Se tomó cerca de diez años en tener una visión completa de lo que una world wide web podía llegar a ser luego de desechar y recomenzar una decena de proyectos orientados a conseguir su objetivo. En los hechos, él nunca se propuso inventar internet. Cada “puerta” que fue abriendo lo fue llevando a ella. Y hubo un “ambiente” propicio para que además esas puertas lo llevaran a un lugar con posibilidades.

Para terminar, sólo decir que la “adyacencia posible” y el “ambiente propicio”, son dos condiciones generadas por la capacidad de interconexión del ser humano. Nada de lo que es hoy el ser humano sería posible sin compartir la información. Así como una molécula de oxígeno al combinarse con dos de hidrógeno abrieron la posibilidad del éxito de la vida en la tierra, la combinación de distintas tecnologías más precarias en si mismas dio paso a nuevos inventos que han revolucionado nuestras vidas. Este concepto tan propio de la evolución biológica de Darwin se aplica con fuerza en la generación de ideas.

Por eso internet acelerará con mayor rapidez la evolución tecnológica del ser humano. Porque cataliza esa transmisión de conocimiento. Más y mejores puertas se abren en más lugares del mundo gracias a estar conectados. Lo mismo explica porqué espacios abiertos, más sociales y menos oprimidos generan mejor creatividad.

Innovación y biología evolutiva responden al mismo patrón. A la misma idea. A la misma buena idea que alguna vez tuvo Darwin para explicarse de dónde había salido todo. La mejor idea jamás pensada, como tituló Alvaro Fischer un libro sobre evolución, explica también el cómo se puede llegar a las mejores ideas jamás pensadas.

Fuente
Good Ideas, The Four-Minute Version
http://www.stevenberlinjohnson.com/2010/09/good-ideas-the-four-minute-version…

Links Recomendados
http://www.stevenberlinjohnson.com/
Twitter: @stevenbjohnson
http://twitter.com/stevenbjohnson
columna en Discovery: Emerging Technology
http://discovermagazine.com/2005/oct/emerging-technology

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