Apple y Steve Jobs: La importancia de definir una estrategia para tu Pyme.

“¿Y ahora adonde vamos?” Eso es lo que nos decimos cuando estamos físicamente perdidos en alguna parte. Pero también pasa cuando estamos dirigiendo nuestra Pyme. Las empresas suelen caminar hacia adelante, (igual que las personas) sin preguntarse siempre adonde van y terminan muchas veces en un lugar que no era donde se suponía que debían estar. Este episodio de la historia de Apple y Steve Jobs demuestran justamente lo importante que es definir una estrategia sólida y simple. Sí… simple!

Esta es la historia lo que pasaba con Apple en la década de los noventa. Después de haber cambiado el concepto de la computación con el Macintosh, decidieron sacar a Steve Jobs de la empresa y continuaron fabricando y compitiendo con nuevos y diferentes tipos de productos que fueran capaces de enfrentar el incierto escenario de una industria cuya competencia era fiera como un león. El advenimiento del sistema operativo Windows de Microsoft hizo que Mac ya no fuera un producto exclusivo y por lo tanto la propuesta de valor del Mac (oops… tomen nota, esa palabra que acabo de escribir es muy importante)ya no era relevante.

Pasada la mitad de la década de los noventa la compañía se encontró fabricando desde escáner hasta impresoras, con una enorme cantidad de modelos distintos, que en realidad no diferían mucho el uno del otro, y un agudo declive en las ventas. Luego de una serie de cambios directivos y de fascinantes hechos fortuitos, se produce la reincorporación de Steve Jobs a la empresa como Director Ejecutivo Interino. 

Más allá de la historia conocida por todos, la llegada de Jobs marca un cambio sustantivo y que no tenía que ver ni con aspectos financieros ni tecnológicos. Fue un cambio básicamente estratégico. Lo que él hizo fue mirar a sus consumidores, mirar su competencia y mirar al interior de su propia compañía. La convergencia de esas tres miradas lo llevó a trazar un camino estratégico que resultó tan asertado que a seis meses de quebrar, Apple se transformó en un fenómeno de ventas.

El célebre cuadrado que Steve Jobs presentó en una de sus primeras presentaciones como nuevo CEO de Apple. De una asombrosa simpleza, representó la estrategia que salvaría a Apple de la quiebra.

¿Cuál fue esa estrategia? Como todo en lo que hacía y creía, fue de una simpleza abismante. Jobs dijo a los directivos algo muy concretos. “El problema de esta compañía es que sus productos son un asco”. Luego dibujó un cuadrado donde definió cuatro grandes focos de trabajos. Focalizarían todos los esfuerzos de la empresa en sólo 4 productos. (Ver figura) Para consumidores, para profesionales, para ser usados en escritorios y de forma portátil. Nada más. Cancelaron decenas de líneas de producción y disolvieron varios equipos de desarrollo que trabajaban en proyectos tan disímiles como cámaras fotográficas. (Leander Kahney Inside Steve Brain)

¿Y el resultado? Está demás decirlo. Focalizar los esfuerzos significó lanzar al mercado el mítico iMac, el modelo de computador que más ventas alcanzó en sus primeros 6 meses en la historia de la computación. Esta historia demuestra lo importante que son las decisiones estratégicas en las empresas. De ahí que la primera parte del Método Smallketing se centre en esta parte. 

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One Comment

  1. Mario Chiroy says:

    Siempre me ha gustado las tecnologías de Mac

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