¿Qué es una idea?

Una conversación con el experto en creatividad empresarial Gerard J. Puccio. Ph.D. Para descargar este newsletter en formato editorial en PDF, haz click aquí.

Uno de los contenidos que nos interesa integrar con fuerza en el programa Smallketing es el pensamiento creativo. La capacidad que muchos creen reservada para artistas o iluminados es en realidad una habilidad que yace en cada ser humano. Es más, forma parte de nuestro set de supervivencia como especie.

Y como de supervivencia se trata, para una pequeña empresa o nuevo emprendimiento, ser creativo y tener la capacidad de pensar en nuevas formas es hoy más necesario que nunca. En un mundo donde todo es cada vez  más difuso y temporal, donde lo que hoy es cierto pero mañana no, la creatividad es una habilidad que nos permite enfrentar de mejor forma los desafíos que se nos vienen.

Para Smallketing resulta muy necesario integrar nuevas metodologías, mostrar formas de abordar la generación de ideas con éxito y creemos que será un aporte para quienes están en la lucha por prevalecer en el mercado y conquistar a sus consumidores.

En este nuevo newsletter hicimos la traducción al español de una interesante entrevista realizada a Gerard J. Puccio, Ph.D. Director del Centro Internacional de Estudios en Creatividad en Buffalo, Nueva York. Puccio es además uno de los cerebros del modelo FourSight ™, un modelo basado en múltiples estudios que establecen los cuatro grandes componentes o etapas del proceso creativo y los perfiles personales que se desprenden de ellos.

La profundización del FourSight ™ será materia para otro newsletter, pero por el momento quisimos mostrarles esta entrevista realizada por Sarah Thumber y que resulta una muy buena aproximación al entendimiento del fenómeno creativo, nos derribará algunos mitos sobre él y dará algunas luces sobre cómo acercarse mejor a la creciente necesidad de tener nuevas ideas.

Nos han convencido que no todas las personas podemos ser creativas. Pero no es así. Una creencia, como veremos, que es bueno ir dejando atrás. Varios esfuerzos y estudios se están encargando de hacer ese trabajo. A varios de ellos se refiere el profesor Puccio al responder estas preguntas.

Los dejamos entonces con Gerard J. Puccio y la respuesta que da título a este artículo: ¿Qué es una idea?

Gerard J. Puccio, Ph.D, es el autor de “Liderazgo creativo” y Director del Centro de Estudios Internacionales para Estudios de Creatividad en Buffalo, New York. Él además dirige el programa más antiguo del mundo en Estudios Creativos. Aquellos que obtienen su grado de Magíster a través de este programa no lo hacen como “Master of Arts”. Lo hacen como “Master of Science”.

Profesor Puccio. Finalmente…¿qué es una idea?

Una idea es la forma en que nuestra imaginación resuelve cruzar una brecha, el espacio entre un problema y su solución. Esta brecha puede ser creada por una pregunta que no tiene respuesta o un problema que no tiene solución. Y atravesamos esa brecha formando una nueva asociación o conexión de conceptos. Eso es lo que llamamos “una idea”. La gente suele confundir una idea con una solución. En mi opinión, una solución es una idea que ya ha pasado por el proceso de ser evaluada, refinada y desarrollada, por lo que está muy cerca de ser algo tangible. Una idea, por el contrario, está más cerca de la fuente de la imaginación. Está más cerca del insight o de lo que solemos llamar el momento del “Ahá!”

¿Y de dónde vienen las ideas?

Las ideas son encontradas cuando las buscamos. Si bien es cierto a veces nos tropezamos con una, la mayoría de las ideas nos llegan como respuesta a una necesidad. Puede ser que necesitemos un nuevo producto, negocio u oportunidad. Cuando nuestra mente identifica esa brecha, comienza a trabajar en asociaciones que nos permitirán cruzarla. Mientras más alimentemos la mente con estímulos, tales como nuevos conocimientos, ideas, conceptos, teorías, imágenes y experiencias, más efectivos seremos en la construcción de ese “puente” que nos hará cruzar la brecha.

¿Cómo nos volvemos mejores creativos?

Podemos entrenar nuestra imaginación. Ejercitar nuestra imaginación es lo mismo que ejercitar cualquier otra habilidad. Puede que hayamos llegado al mundo con una determinada habilidad en algo, pero con una práctica permanente podemos incrementar muchísimo esa habilidad a lo largo del tiempo. Lo mismo sucede con nuestra capacidad de generar ideas. Es un mito eso de que no podemos superar nuestra creatividad, pero como mucha gente lo cree, no lo intenta. Existen algunas estrategias y métodos que realmente pueden mejorar tus resultados creativos. Aquí mismo estamos trabajando en el “Proceso Creativo de Solución a Problemas” y en muchas herramientas de pensamiento divergente, que entregan lineamientos como por ejemplo, aprender a eliminar los juicios a las ideas en esa etapa del proceso y el esforzarse en buscar la mayor cantidad de ideas posibles, antes de construir sobre las primeras que se te vienen a la mente. De nuevo, alimentar tu imaginación con muchos estímulos relacionados tanto con el dominio de tu trabajo como del mundo exterior es muy necesario. Ahí se produce lo que entendemos como una polinización cruzada de informaciones diversas capaces de producir innovaciones sorprendentes. Así nos creamos una mayor musculatura creativa.

¿Quién es mejor teniendo ideas?

Yo creo que todos somos creativos. Sólo que lo expresamos de formas diferentes. Algunos, por ejemplo, parecen tener una habilidad especial para hacer las preguntas correctas. Otros tienen la paciencia para perfeccionar una determinada idea o plan. Habrá quienes tengan el coraje para dar un salto cuántico con una idea arriesgada. Y otros serán muy dotados en generar ideas por montones. Actualmente estamos desarrollando una medida psicométrica llamada FourSight ™ , un perfilamiento avanzado que identifica las preferencias de pensamiento de las personas. Una de ellas, por ejemplo, es la del “Ideador”. Como el nombre sugiere, pertenece a aquellos sujetos cuyas mentes se sienten atraídas por jugar continuamente con nuevas posibilidades. Tienden a abrumar a quienes no tienen este perfil con una montaña de ideas nuevas. De hecho, muchas veces parecen no poder poner el botón de “stop”. Esa es la naturaleza de un “Ideador.” Un productor de ideas en masa .

¿Existen edades, nacionalidades o particulares grupos culturales que sean mejores que otros en la generación de ideas?

Es probable que encuentres ese tipo de personas en trabajos que justamente buscan o atraen ese tipo de habilidad. Seguramente en creativos de agencias de publicidad, artistas, diseñadores, inventores o consultores. Interesantemente, en nuestros recientes estudios con el FourSight, hemos visto que muchos de los ejecutivos top de muchas compañías expresan una alta preferencia por el estilo de pensar de un “Ideador”. Mi sensación es que los ejecutivos más senior tienen esa tendencia porque piensan en el cuadro general, en el “big picture”, son visionarios y escudriñan el futuro explorando las posibilidades escondidas que ahí existen.

¿Históricamente, ha habido una buena o mala época para las ideas?

En el curso de la historia, las ideas parecen florecer donde existe mayor diversidad cultural, encuentro de distintas visiones y una gran libertad para la fluidez de esas ideas. El Renacimiento es el clásico ejemplo de un momento de la historia en que vimos un notable incremento de nuevas ideas. Hoy Internet nos permite esa diversidad y cruce permanente de conceptos a nivel global. Es cosa de ver el nivel de colaboración que se observa entre personas que ni siquiera han estado físicamente en el mismo lugar, escribiendo libros, componiendo música, desarrollando innovaciones tecnológicas, etc. Las organizaciones son capaces de acceder a nuevos consumidores alrededor de todo el mundo. Abrir la innovación a la producción de ideas presentadas por una gran cantidad de personas conectadas en red puede transformarse en la próxima gran innovación de una compañía. Hoy es una época grandiosa para las ideas. Quizás la más grandiosa de todas.

¿Cuándo surgen las ideas?

Es un mito creer que las ideas vienen cuando hay pánico o se somete a las personas o grupos al stress. De hecho, estudios recientes conducidos por Teresa Amabile muestran que los plazos apretados y presionantes no promueven las buenas ideas. Lo que sí promueven son el tomar las ideas más fáciles u obvias, las “frutas más al alcance de la mano”. Aquellas que, de alguna manera, ya están creadas. Generalmente las buenas ideas surgen cuando tienes tiempo para pensar. Muchas veces las ideas se nos vienen a la cabeza cuando estamos por ir a dormir, manejando al trabajo o tomando una ducha.

¿Existen condiciones organizacionales que ayudan en esto?

Por cierto. Se puede promover la cultura de las ideas permitiendo, por ejemplo, un “momento de ideas”. Google es quien lleva el estandarte en este tipo de prácticas. Incentivan a su gente a explorar ideas dándoles un porcentaje exclusivo de su tiempo sólo para pensar en lo que ellos quieran. 3M ha hecho lo mismo en sus laboratorios de investigación y desarrollo. Los ejecutivos líderes pueden proveer a su gente con los últimos conocimientos y avances en sus respectivos campos y estimularla a buscar más allá de esos límites. Ahí es donde el pensamiento más fresco surge. También hay que considerar el apoyo a las ideas. ¿Cómo están lidiando las personas en tu organización con las ideas de los demás? Si existe un ambiente extremadamente crítico, las personas tienden a guardarse sus ideas para si mismos. La mejor forma de atrofiar la creatividad es cultivar un lugar como ese.

¿Cómo debería uno recibir la idea de otro?

Yendo contra nuestra inclinación natural. La mayoría de nosotros hemos sido educados para responder a lo nuevo buscando sus fallas. Y eso no es necesariamente bueno cuando se trata de una idea. Hay que recordar que una idea es como un recién nacido. No es una solución robusta aun, así que trátala con cuidado. Específicamente, nosotros enseñamos una práctica que busca alabar primero. La llamamos por la sigla “POINt” (Pluses, Opportunities, Issues and New thinking, en inglés) que se compone de “Pros, Oportunidades, Problemas y Nuevo pensamiento. Cuando alguien aparece con una nueva idea, primero expresa lo que te gusta de ella. Identifica los puntos positivos que tiene y plantea las oportunidades que podrían abrirse si esa idea pudiera ponerse en práctica. Una vez que has establecido sus méritos, ya puedes hacer ver alguna preocupación que puedes tener acerca de ella, pero planteándola como una pregunta que invite a una nueva forma de pensarla. Por ejemplo, cómo podríamos reformular una parte de la idea o de qué forma podríamos convercer al cliente para que la acepte. Cuando hemos hecho nuestras investigaciones sobre los resultados de nuestras metodologías, la herramienta más usada ha sido justamente el POINt. Le da a quienes lideran un equipo la forma de apoyar a la persona que ha desarrollado una idea reconociendo sus atributos y ofreciendo un feed back constructivo que apunte al desarrollo y fortalecimiento de ella. Así, cada vez menos ideas son aplastadas en su infancia.

¿Qué hacen las ideas por nosotros?

Hay una respuesta emocional cuando tenemos ese momento de la iluminación, cuando decimos “eureka”. Una sensación de alivio y disfrute. Las ideas nos hacen más poderosos porque resuelven nuestros dilemas y esa es una experiencia muy vivificante. Hay una profunda sensación de satisfacción en conseguir crear ideas que son valiosas para nosotros.

¿Qué entorno físico funciona mejor?

Depende de cada persona. La gente varía mucho en términos de su entorno físico. Yo, cuando necesito desarrollar nuevos pensamientos, recurro a la música y al movimiento corporal. Otros, en cambio, encuentran que la música los distrae. Las personas tienen que diseñar su propio espacio para crear el entorno físico que les sirva mejor. Se preferirá más luz, más oscuridad, más calor, más frío dependiendo de cada gusto. Como no hay una sola receta que funcione para todos, es importante para las personas que tomen control de sus propios espacios físicos para trabajar en ellos. En las organizaciones es importante estar seguros que el lugar permite que la gente fluya, literalmente, igual que el agua. Las personas necesitan conectarse unos con otros porque las ideas a menudo florecen desde las más simples interacciones y conversaciones.

¿Necesitamos darnos pausas para reflexionar o es mejor estar inmersos en la información y la estimulación constante?

Necesitamos tiempo para darnos una pausa y reflexionar. Absolutamente. Caminar, ir a una conferencia, hacer un viaje. Salir de ese entorno en el cual estás inserto todo el tiempo. Cuando tenemos ese tiempo para tomar distancia y reflexionar, literalmente damos a nuestra mente el espacio para generar nuevas ideas. Es por eso que a mi me acomoda mucho pensar mientras estoy a bordo de un avión. No hay e-mail, no hay interrupción, no hay incendios que atender. Puedo pensar! Es absolutamente crucial.

¿Y tienes alguna idea tuya favorita?

Sí. La teoría y métrica de FourSight. El concepto del liderazgo creativo basado en creer que los líderes necesitan incorporar un pensamiento creativo para ser exitosos en el siglo XXI. La idea de que cualquier persona puede aprender a ser más creativo y que ese pensamiento creativo es una habilidad esencial en tu vida.

The innovative Team.
Escrito en conjunto con el consultor de empresas Chris Grivas, Puccio presenta en este libro una práctica aproximación a las técnicas de desarrollo creativo al interior de las organizaciones. Casi la totalidad de sus páginas se dedican a relatar el proceso que un equipo ejecutivo de alto nivel debe llevar a cabo para superar un impasse con uno de sus clientes clave. La metodología FourSight les permite sortearlo con éxito y ofrecer una propuesta innovadora ofreciendo valor a ese cliente.

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