¿Pueden las Pymes aprender a ser creativas?

La irrupción de una cultura del cambio nos obliga a estar repensándonos constantemente para enfrentar las mutaciones del mercado. La creatividad empresarial es clave para enfrentarlo. Si sientes que es difícil tenerla estas equivocado: se puede. Aquí algunos inputs.

Por Javier English

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Han visto alguna vez los videos “Did you know?”. Ojalá que sí. Si no, búsquenlos en You Tube. Muestran en apenas minutos cómo el mundo cambia a pasos gigantes en sólo un par de años. Lo que hoy es cool, pasado mañana no existe. El cambio es una constante y si para las personas nos resulta desconcertante, imagínate para las empresas.

En este escenario, no existe otra posibilidad de sobrevivir que pensar creativamente. Si no innovamos permamentemente, si no estamos reinventando lo que hacemos, si no llegamos a soluciones más potentes que la de los demás, perdemos frente al mercado.

Las grandes corporaciones contratan consutores, expertos y gurúes para batirse con el problema de la innovación en sus productos y servicios. Y aunque algunas lo logran por si solas, la más de las veces sólo lo consiguen con ese apoyo externo. Las Pymes, sin embargo, tienen grandes problemas para enfrentar escenarios adversos usando herramientas que generen creatividad en su interior. Para ese contexto fue que escribimos este artículo.

Buscando “Endocreatividad” en tu pequeña empresa.

Asistiendo a un diplomado de creatividad desarrollado especialmente para la agencia de publicidad Grupo CP, nos involucramos con varios procesos de desarrollo creativo en grupos ejecutivos. El gestor del programa, Carlos Nuñez de Plan C, luego de introducirnos en varios aspectos del proceso de un buen brainstorming, nos permitió aprender cómo detectar los diferentes perfiles que tenemos todos las personas. Luego invitó una mañana completa a Agustín Villena, (www.leansight.com), un interesantísimo ingeniero de software y docente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Chile, para hablarnos sobre algo que en el mundo de la publicidad nos solemos olvidar pero que en la innovadora industria del software tienen todo el rato en la cabeza: el proceso.

El aporte que ambos pueden hacer en el mundo Pyme son amplios y les recomiendo pasar por sus sitios web para ver qué es lo que hacen con mayor profundidad. Desde luego que Smallketing estará absorbiendo estos contenidos y ojalá contemos con la presencia de ellos en futuros programas, quienes podrían focalizarse precisamente en el entrenamiento de habilidades creativas en equipos de trabajo. Pero para entregarles algunos puntos fundamentales que les despierten el apetito, preparamos un resumen con cinco paradigmas errádos que nos llevan a instalar creencias equivocadas en nuestras dinámicas empresariales.

Cinco paradigmas erróneos para desactivar.

Primero: La creatividad es una condición preexistente o resultado del talento particular de alguien.
Nos hemos convencido que somos o no somos creativos. Eso es incorrecto. Los equipos multidisciplanarios y enfocados pueden llegar a grandes ideas usando técnicas simples pero con consistencia. Digan adiós eso de “…es que yo no soy creativo…” La creatividad es un tema colectivo. No se trata sólo de “comprar” el talento de un iluminado para llevarla por si sola a la empresa. Así como ellas aprenden a ser eficientes, también aprenden a ser creativas como parte del trabajo en equipo.

Segundo: En un equipo creativo, todos deben ser creativos.
Siempre que pensamos en hacer un brainstorming pensamos en llamar a los “más creativos”. Quienes han estudiado estos procesos han determinado que lo realmente importante es entender que existen perfiles. El famoso método “Four Sight” determina que existen 4 perfiles (El clarificador, el ideador, el desarrollador y el implementador) cuyas características se encuentran presentes en todos los componentes de un equipo. La gracia está en la combinación de estos cuatro perfiles. Es ella la capaz de llevar a resultados extraordinarios. No basta contar sólo con ideadores (o “tipos creativos” según nuestra jerga).
Ingresen en www.foursight.com y podrán hacer un test on line para definir qué tipo de perfil compone tu equipo de trabajo. Busca hacer equipos que equilibren los cuatro perfiles y tendrás una gran base para realizar brainstorming con resultador poderosos.

Tercero: Las reuniones ejecutivas deben ser serias y formales. Ojalá todos sentados. ¿Y las creativas?
Puf… Nada espanta más el surgimiento de las ideas que la rigidez. Cuando decidan enfrentar un problema que requiere nuevas y buenas ideas, junten a su equipo ejecutivo (recuerden, no sólo los “creativos” sino los que se complementan) y salgan de la oficina. Relájense, busquen un buen lugar y llenen el espacio de plumones, post it, buen café y ojalá apaguen los celulares. Deberán enfocarse en un solo problema durante una hora (no más) lanzando todo aquello que se les venga a la cabeza. Sin pudor y sin bulling. Cuando comiencen a seleccionar qué salió de allí, les aseguramos que se sorprenderán.

Cuarto: Las ideas se conversan sobre la mesa.
Nooo!!! Las ideas se dibujan y se pegan en la pared. Lo que se dice, se pierde en el aire. Se desvanece. Una de las herramientas más eficientes para el trabajo creativo es el “VIsual Thinking”, una sencilla forma de pensar valiéndose como herramienta del cotidiano y silvestre Post-it. Todas esas ideas que van saliendo no quedan en el aire. Se dibujan o escriben en un Post it y se van pegando en la pared. A la hora de evaluar lo malo, regular, bueno y brillante, están ahí, a la vista de todos. Y lo mejor es que quien modera la sesión puede ir despegando y agrupando ideas similares logrando sinergizarlas para hacer que el grupo las potencie aun más. Porque todo está frente a ellos. Cito como ejemplo el mostrado por Agustín Villena en su charla sobre cómo se logró realizar la fusión de dos gigantescas líneas aéreas americanas (Delta y Northwest) en un tiempo record y una eficiencia impresionante a partir de un fenomenal trabajo realizado a punta de… unos cuantos post it. Vean este link: http://www.nytimes.com/interactive/2011/05/18/business/delta-northwest-merger-graphic.html

Quinto: Equivocarse es sinónimo de estupidez y hacer las cosas una sola vez es lo correcto.
Este último paradigma es lejos uno de los más letales para la innovación y uno de los más presentes en nuestra cultura. Estimadas Pymes. Ustedes tienen una ventajas. Son elásticas y están dispuestas a correr riesgos. Están en esto por eso, ¿no? Nada es más importante que aceptar la posibilidad del error. Lo importante es el aprendizaje y qué podemos sacar en limpio a partir de ello. Steve Jobs decía “la recompensa es el viaje”.
La certeza que tanto solicitan los comités ejecutivos son paradójicamente el lastre que condena a muchas compañías a no hacer saltos cualitativos en los productos o servicios que lanzan al mercado. Sólo háganse una pregunta: si la Reina Isabel La Católica hubiese esperado un retorno certero de utilidades a Cristóbal Colón puedo asegurarles que jamás habría habido una expedición. El resultado fue el descubrimiento de un continente y una invasión de riqueza como nunca conoció el Imperio Español. Y lo más gracioso es que todo resultó de un desconcertante error.

La creatividad agrega valor. La certeza sólo lo administra.

La creatividad es algo más que una palabra. Es una cultura. Una forma de ser de las compañías. Está presente en todos los rincones de las empresas que llevan la delantera en innovación. Es estimulada y generadora de valor que se recompensa con enormes retornos y utilidades que financian aquellos fallos de los cuales se aprendió.

Google, por ejemplo, les otorga a sus trabajadores la libertad de dedicar un día de la semana a trabajar en un proyecto personal, no importando de qué naturaleza se trate. La única condición que impone es que el desarrollo de ese proceso sea monitoreado por su superior. Lo asombroso es que muchas de las mejores ideas de Google han surgido como resultado de esa práctica. El Google Maps, de hecho, es uno de esos ejemplos.

La pregunta que cabe hacerse es si estamos en condiciones de imponer esa cultura creativa en nuestras empresas, sobre todo cuando somos pequeños. En Smallketing creemos que sí. Es una idea provocadora. Y cuando algo te provoca, es porque ya vas por buen camino. Aquello que no lo hace es de lo que tienes que huir.

Estaremos trabajando en esto. Ya vendrán algunas noticias al respecto. Si tienen alguna duda o aporte, no duden en contactarse con nosotros. El mundo es abierto, ancho y lleno de posibilidades. Es un mundo nuevo, digital y fascinantemente demandante de nuevas ideas.

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